La verdad es que bien útil que me fue ese gusto en mi viaje a la Ciudad de los Puentes, porque hizo un tiempo perfecto para quedarse en casita, tomándose un caldo caliente y mirando mientras por la ventana como llueve y el frío que hace. Pero claro no era ese el plan, después de dejarme una pasta en el tren y sobre todo en ese hotel imperial, no me iba a quedar encerrado intentando descifrar a los expertos y al chulo de su jefe (Horacio zanahorio) en la tele. Tampoco es que estuviera los cinco días sin hacer otra cosa que ver estatuas, tumbas y cuadros; de hecho, alguno demasiado famoso sólo pude intuirlo, de las capas y capas de turistas que en ese momento estaban tomando la foto de su vida. Que tíos, ese prodigio de originalidad cuya composición y encuadre únicos sólo se le ocurre a ellos... a ellos y a los cientos de miles de turistas que a lo largo del año se agolpan cámara en ristre delante de la dichosa pava mirándola sólo a través de sus dichosos objetivos, nunca parándose a contemplarla sin más con sus propios ojitos. Me imagino esa misma foto haciendo bostezar a tantas parejas de amigos que han sufrido la emboscada de cena más sesión fotográfica de postre, en casa de esos millones de orgullosos (ex)turistas. Menudo empacho.
En fin que el viaje estuvo muy bien, que los pocos ratos que hizo bueno también disfrute paseando la ciudad y algún jardín/parque que se dejó y que la comida a pesar de esa fama mundial me pareció mediocre y demasiado cara en general, si bien encontré chocolate cojonudo de calidad y precio. Los locales no me parecieron tan antipáticos como me los habían pintado, claro que yo intentaba siempre chapurrearles en su idioma y eso por lo visto es un punto a favor; debe ser que se apiadaban de mis patéticos intentos de pronunciar correctamente la palabra "dos", todavía se deben estar partiendo de mí y todavía ahora no entiendo el por qué.
Algunos libros leídos últimamente, éste decepción y no lo recomiendo, éste cada vez más frío y seco el autor pero merece la pena, éste uno de los mejores que he leído en los últimos tiempos.
5 comentarios:
Hombre, tampoco fue tan malo el tiempo, mucho peor donde vives...
Estoy de acuerdo con la crítica a la "reputada" cocina francesa, recuerdo la mejor cena en un restaurante vietnamita de copete, claro, que cualquier retaurante francés es mejor que la "cocina británica" si es que existe, porque "scotch egg" o "shepherd's pie", son zancochos y no cuisine.
Yo me quedo con la tienda de chocolates y la de foie-gras.
Para pronunciar dos, pon morritos, es su secreto...
Dios... Borra la imagen de Cinci poniendo morritos de mi mente (no offense, of course) y no volveré a blasfemar entre dientes...
Joooooo, qué presión. Dos posts en menos de una semana y yo en la parra (no, en la feria, en realidad). No he llegado a tiempo para arriesgarme a aventurar que se llamaba Alvin por el Hacedor no para meterme con un freaky de apple redivivo (con lo anti-ipod que habéis sido vosotros...) Arf, arf...
Sobre la ciudad de los museos... pues no voy a ser yo el que tire la primera piedra. Cuando yo fui por allí (tierno infante) lo que más me gustó fue el Star Tours de Eurodisney. A la señora contenta del cuadro no le dediqué más que medio minuto, porque me impresionaron más las piedracas de egipto robadas que esconden en aquellos sótanos enormes. Y la comida que yo probe... pueees... tan de plástico como la de juguete pero por lo menos estaba calentica.
Supongo que habrá de todo, como en todos los sitios grandes grandes. Lo peor que yo le veo es que está lleno hasta las cencerretas de gabachos, que claro, luego te llevan a leer técnicas para darles matarile con indignación ibérica, es comprensible... Aunque hay que reconocer que algunas francesitas compensan el balance...
Marnie, una duda: What the hell es un zancocho?
Si lo curioso con el número dos es que luego se lo conté a la profa y me dijo que probara, después de varias veces confesó que no acababa de ver cuál era el problema, que se me entendía perfectamente...en fin.
Con Alvin has dado en la diana Aka; y yo sigo siendo anti ipod en cuanto a reproductor de música (caro y no es el mejor), pero es que el nuevo es un mini ordenador con conexión a internet, con una interfaz cojonuda, con peña que se curra nuevas aplicaciones gratis casi diariamente...y que de paso también sirve para esuchar mp3.
Aka, zancocho es un todo a la cazuela, pero concretamente, es una sopa con apenas caldo, fideos a porrillo y salchicha, carne ó lo que haga falta. En mi casa siempre se le dice zancocho a ese tipo de comida, comida zancochera... es un poco como los cicotes ó cicotillos, palabras que siempre he escuchado de gran misterio, pero que nominan cosas como las pelotillas de los pinreles...
Por qué será que los libros que regalo y recomiendo a la gente, al igual que las series y películas acaban gustando en el 99.876894% de los casos?
Ya me lo decía mi madre... deja el mundo de la informática, y dedícate a las revistas de tendencias.
En realidad mi madre me decía que me hiciera locutor de radio, porque no paraba de hablar, pero lo de locutor no viene a cuento.
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