Sigo pensando en qué se me va el tiempo y veo que he estado la friolera de 60 horas (distribuidas en varios meses) pasándome uno de los engaños más descarados de la historia de los video juegos; el aburrimiento de al menos 50 de esas horas sólo es comparable al que me produjeron los desvaríos de los guionistas de la segunda temporada de Lost. Hablo de la supuesta maravilla nintendera de cuyo nombre no quiero acordarme. Pero como soy viciado antiguo, una vez que empiezo algo lo acabo por éstas, a ver que se van a creer esos programadores bajo tratamiento psiquiátrico (por el suicidio colectivo de todo sus deprimidos testeadores, se entiende).
Mi (pen)último juguete es el ipod touch, pero como me ha pasado con otros antes no lo estoy usando para lo que vale en teoría. Por ejemplo, cuando jugué al Final Fantasy X (otra maravilla de la misma cuerda del de antes) en vez de seguir la trama normal que te permitía avanzar, me envicié a un subjuego que era una especie de waterpolo sumergido, así que nunca llegué a terminarme más del 10% (supongo porque parecía largo como un día sin pan y lo mismo fue el 0.1%). Pues con el ipod el uso principal que le doy no es escuchar musica, o ver vídeos, sino el "mamoneo". Desbloquearlo, instalarle las aplicaciones que le "faltan" y las otras que salen casi cada día, intentar conectarlo al PC de todas las formas posibles, romperlo y perder toda la información que tenía..sólo para arreglarlo y restaurar lo perdido.
Tiempo bien aprovechado, creo.
1 comentario:
La joya de la casa eres tú cinci, viva er cinci!
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