sábado, 30 de junio de 2007

Bálsamo de Fierabrás

Siendo ésta mi primera entrada, no puedo dejar pasar la oportunidad de utilizar aquí uno de los recursos que ahora mismo creo que más voy a repetir en el futuro: la referencia aparentemente absurda. "Vino, aceite, romero y sal... bálsamo, bálsamo, bálsamo de Fierabrás".


Para mi es impagable ver las caras que pone la gente cuando suelto alguna; los que no saben de lo que hablo creen que es una (otra) paranoia mía, piensan que es mejor esperar a que el pobre chaval (o sea yo) termine de hablar y luego seguir la conversación como si no hubiera dicho nada. Lo mejor es cuando alguien pilla el por qué de la referencia ya que entoces se establece una complicidad, una especie de conexión con la otra persona comparable a la que tenía al echarme un dobles a cualquier maquinorra (¡dame pantalla!) y conseguir llegar lejos...a esa fase que nunca habíamos visto. O bien a los tiempos heroícos del patio del colegio cuando jugando a mini basket (porque en las canastas grandes ni de coña) conseguías que te saliera un "ale jup".

En fin que la referencia viene del Quijote, en mi caso de la serie de dibujos animados que veía de pequeño en Ciudad Sultana los sábados por la mañana tomandome un Nesquik y una viena de pan a palo seco. En uno de los episodios se le aparecía a un intoxicado Quijote una versión cutre del genio de la lámpara y le cantaba una canción cuya letra decía lo de "vino, aceite, romero y sal...". He dicho antes "en mi caso" porque no me he leído el libro y sí, me gusta muchísimo leer (mi último), pero ahora que lo pienso casi nadie de mi generación que yo conozca se ha leído El Quijote... y como que nos sentimos orgullosos de ello ("es un plomo, es otro idioma") cuando por el contrario de la generación de mis padres hay pocos que admitan (y si alguno lo hace está muy avergonzado por ello) NO haberlo leído. Por supuesto en ambos casos estoy hablando de gente que lee normalmente libros y sólo por el placer de leer.

A los chirlos que se creen superiores por leerse o no tal o cual libro o porque les guste o no tal o cual grupo de música y/o película, a esos les digo que tomen más Bálsamo de Fierabrás.

5 comentarios:

Marnie dijo...

Y un poquito de vaselina también para los estiradillos.

AKA dijo...

Que grande. El Cimcibastrito en línea. Ya tienes incondicional, lo sabes

Qué se puede decir de alguien capaz de zamparse una viena a palo seco y de, en momentos de agobio frenético, era capaz de dejar el botiquín al compañero torpe a punto de morir mientras se ocupaba de los matones de turno. Que es mejor tenerlo de tu parte, por ejemplo...

Hace tiempo que no echamos un dobles, chaval. Y un traguito de tu bálsamo me ha despertado las ganas. "Avanza un poco, que los de atrás son míos"

yunzapito dijo...

Mucho amiguismo veo yo por aqui...
que es una viena ?

Yo he conocido a muchos amigos en los salones recreativos, también he perdido a algunos otros, que no supieron encajar los palizones que les metia en los juegos de olimpiadas.

Para jugar a dobles, es mejor juegos del tipo Street Fighter o Mortal Kombat, donde la única colaboración y juego en equipo necesario es del tipo:

"anda, quédate quietecito mientras te hago un fatality y te arranco la cabeza/columna vertebral/corazón/ojos".

Cincibastro dijo...

Mis primeros comentarios...¡Chispas! :-)

Marnie, en Ciudad Capital conocí a alguno de esos y no hay quien les aguante.

Aka, un honor recibirte en esta tu otra casa bloguera. Si no puede ser un dobles, nos tenemos que tomar unas cuantas copas...te espero en Lugar Paraíso este verano.

Yunzapito, tengo mucha suerte con los amigos que le voy a hacer. Yo prefiero el dobles colaborativo, pero recuerdo partidas a cuatro en el Guantlet donde volaban las cuchilladas por la espalda...la gente prefería perder a dejar que cogieras tú la poción/comida de turno. Un par de vienas.

danipage dijo...

Algún día tengo que revisionar la serie de dibujos: http://www.quijote.tv/ :)